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La llegada del verano aumenta los peligros de incendios en Andalucía

La llegada del verano aumenta los peligros de incendios en Andalucía

04 de Julio de 2018 Andalucía,Cambio Climático,Ecosistema,Espacios Verdes,Forestal,Medio Ambiente,Riesgo
Desde el pasado 1 de junio se daba inicio a la época de peligro alto de incendios en Andalucía, tras un año como 2017 donde los incendios forestales arrasaron con 178.233 hectáreas de superficie

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, lo que supuso el segundo peor año del decenio por superficie afectada, según publicaciones del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.

La adecuada gestión de los ecosistemas forestales es fundamental para la prevención de este tipo de sucesos en nuestros montes, en algunas ocasiones especialmente virulentos cuando se dan condiciones de excepcional sequía o fenómenos atmosféricos como vientos secos y recalentados.

La falta de prevención, junto con el abandono rural y otras dificultades estructurales, generan situaciones de riesgo frente a incendios forestales, no solo para la biodiversidad, sino también para la seguridad de la población.

Es importante recordar que La Ley 5/1999 de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales de Andalucía, así como el Decreto 247/2001, de 13 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento de Prevención y Lucha contra los Incendios Forestales, que la desarrolla, obliga a los propietarios y titulares de terrenos o explotaciones forestales, tanto públicos como privados, a realizar aquellas actuaciones y trabajos preventivos que reglamentariamente o en los planes de Ordenación de Recursos Naturales se determinen, pudiendo incluir, entre otros, los trabajos selvícolas y la apertura y el mantenimiento de cortafuegos. En este mismo sentido, se establece que en defecto de un Proyecto o Plan Técnico de Ordenación de Montes, la obligación de realizar un Plan de Prevención de Incendios Forestales (PPIF), debiéndose ejecutar los trabajos preventivos recogidos en este documento en otoño e invierno, coincidiendo con la época de peligro bajo.

Por último, debemos concienciar a la sociedad en la importancia, no sólo de las actuaciones preventivas, sino en la particular ayuda que supone la alerta temprana, para favorecer una rápida intervención que permita que las intervenciones permanezcan en conatos.

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